Vivir o sobrevivir. Psicología conductual, cognitiva transpersonal – Guillermo Machado

 

Vivir

VIVIR O SOBREVIVIR. PSICOLOGÍA CONDUCTUAL, COGNITIVA TRANSPERSONAL.

Guillermo Machado. Amazon Digital Services LLC, 2016.

Desde las tesis monistas ─con sus concepciones mecánico-formales o vitalistas─ y las tesis del dualismo hasta las aproximaciones hermenéuticas, el ser humano lucha por entenderse a sí mismo. Filófosos, antropólogos, psicólogos, sociólogos, astrólogos, místicos, etc. han tratado de explicar el sentido de la vida y la naturaleza humana a partir de sus observaciones, hipótesis o teorías sobre el comportamiento humano echando mano, en ocasiones, de los conocimientos de ciencias más exactas como los de la biología, la química, la astronomía, las ciencias atmósfericas y más recientemente, de los de la física cuántica, así como de sus creencias religiosas y cosmogónicas.

Guillermo Machado utiliza en esta obra un enfoque holístico donde prácticamente todos los elementos que acabamos de mencionar juegan un rol en su intento de brindarnos una guía práctica para vivir una vida en paz, en equilibrio interno y en armonía con el mundo que nos rodea. Ese es, sin duda, un libro de autoayuda que bien podría encajar en el movimiento de Nueva Era o New Age. Se basa en una compleja concepción y visión del ser humano; sin embargo, el autor se esforzará en simplificar su perspectiva, en ser metódico y en usar un lenguaje comprensible para invitarnos a revisar nuestra conducta, valores, ambiciones, limitaciones, necesidades, sentimientos y emociones. Analizará diferentes tipos de comportamientos enfocándose en aquellos que, al parecer, nos ayudarán a ser felices. Nos brindará consejos para orientarnos sobre el qué, cuándo, dónde y cómo hacer bajo la asunción de que solo nosotros somos responsables de cómo nos sentimos. Tocará muchas áreas: la moral, la religiosa, la intelectual, la del lenguaje, la de las relaciones humanas, la actitudinal, la de nuestros hábitos comportamentales, la emocional, la del cuidado corporal (físico y nutricional), la de las enfermedades psicosomáticas, la de nuestra relación con el tiempo así como con la muerte y el medio ambiente y hasta las de la planificación de nuestra vida y nuestra economía.

Respondiendo a su formación psicológica, Guillermo Machado nos hablará también de la relación entre el ego, la mente y las emociones, y de la importancia de conocer los orígenes de los patrones inadecuados que se instalan en nuestra personalidad para poder deshacernos de ellos. Asimismo, hacia el final del libro dará una mirada a las teorías psicológicas contemporáneas más reconocidas actualmente en lo que respecta a la explicación del comportamiento humano.

Las ideas centrales que se nos presentan en este libro son las siguientes. Los seres humanos somos en esencia energía universal y, como tal, nunca moriremos. Todos somos una sola energía y podemos considerarnos seres divinos. El cuerpo que nos acompaña no es más que un vehículo temporal en el que encarnamos al llegar a la Tierra. Este vehículo pretende gobernarnos a través de los pensamientos, del lenguaje y de las emociones. Para encontrar el silencio, la paz y la dicha tenemos que encontrarnos a nosotros mismos, esencia de amor y de creatividad. Eso se logra en la consciencia desde donde somos capaces de controlar a nuestro impertinente cuerpo. A la vez deberíamos confiar en la vida, en la providencia porque todo lo que sucede tiene una razón de ser y, a la vez, es anecdótico ya que nuestra vida aquí no es permanente. Nuestro camino es inmenso, iremos a otros planetas e incluso a otras dimensiones. Estos conceptos tiene como marco ciertos principios de la doctrina filosófica del budismo de la que toma sus más difundidos conceptos, utilizando la terminología sánscrita, para retransmitírselos al lector.

El autor otorga una gran importancia a la meditación la cual es considerada esencial en el camino espiritual junto con la entrega de amor. Recopila resultados de investigaciones que nos muestran los estados que produce en el cerebro el meditar y las consecuencias que esto genera en nuestra vida diaria. Es uno de los temas mejor desarrollados en la obra.

El acercamiento de Occidente a la filosofía oriental comienza a fortalecerse en la segunda mitad del siglo pasado, pero su homologación con las ciencias físicas ─particularmente la mecánica cuántica─ se popularizó a partir de la década de los ochenta. Hoy en día sus adeptos se han multiplicado y esta visión pareciera estar en su apogeo. Se hace masoterapia, terapias físicas, terapias psicológicas, etc. aplicando estos conceptos. La comunidad científica, sin embargo, ha marcado sus límites no dando validez a ninguna de estas posiciones, afirmando más bien que entran en el ámbito de la pseudociencia. Quienes apoyan el misticismo cuántico consideran que los científicos no ven el panorama completo y que tratan de reducir la explicación de lo que es un ser humano. Afirma, además, que a veces hacen esto solo en respuesta a intereses económicos.

Guillermo Machado se identifica con este misticismo cuántico, se aferra a él y lo divulga para dar apoyo a su teoría de comprensión de la vida. Extrañamente, el misticismo parece necesitar el reconocimiento de la ciencia. Es verdad que la ciencia no ha podido explicar ni la psicología ni la espiritualidad del ser humano con la solidez con que ha explicado su biología, su química, etc. Nada más cierto. ¿Para qué recurrir entonces a una parte de ella para hacerse validar? En este afán, los no científicos, recurren a resultados de experimentos o conocimientos que no entienden muy bien ─porque no es su ámbito─ y los utilizan para dar apoyo a sus creencias. Y justamente allí es donde más fallan.

Machado afirma, por ejemplo, que de acuerdo a la resonancia Shumman la Tierra ha aumentado su grado de vibración, lo que no tiene sustento científico ya que estas ondas electromagnéticas no están en aumento sino que varían contantemente dentro del rango de los 8 a 12 hertz y, más aún, desaparecen en los momentos en que no se producen relámpagos en el planeta. El autor, en otros casos, maneja conceptos de la tercera y cuarta dimensión ajenos a la ciencia y los asocia con los hemisferios cerebrales y el comportamiento humano. Cita al Hospital Hopkins como promotor de la terapia de muerte a las células cancerígenas con ayuda de los nutrientes en desmedro de la quimioterapia, pero sus referencias provienen de blogs e ignoran que el Johns Hopkins Kimmel Cancer Center ha hecho un desmentido oficial de esta divulgación. Otra información equivocada es la de que los envases plásticos al calentarse liberan dioxinas que causan cáncer. O aquella de que beber agua en botellas de plástico es peligroso por el antimonio que se desprende de estas con el calor, cuando ya se ha establecido que estos químicos están por debajo de los límites aceptables establecidos por la Organización Mundial de la Salud. Se apoya en estudios pseudocientíficos del agua para afirmar que esta escucha, tiene memoria, se estresa, elimina el odio, la malicia, etc. Entre sus referencias aparecen los importantes, pero cuestionados estudios del Dr. Masaru Emoto acerca de que los pensamientos o la música alteran las moléculas de agua. Lamentablemente, los métodos que llevaron al Dr. Masaru a dichos resultados no han pasado la prueba del rigor de la comunidad científica y, en consecuencia, sus conclusiones no han sido respaldadas en sus reconocidas publicaciones.

Debemos admitir que en este libro el autor ha intentado ofrecer todo tipo de herramientas para vivir mejor confiando en sus estudios, su experiencia y su intuición. Es un esfuerzo encomiable. Los lectores no necesariamente aceptarán todas estas, pero puede que se identifiquen con algunas o muchas de ellas, porque siempre habrá algo de lo dicho que necesitemos escuchar. Más importante aún, Guillermo Machado toma una clara posición al lado del bien, del amor, del optimismo, de la fe, en una época en que tanto necesitamos defenderlos de lo contrario. Responde al deseo de transcender y no dudamos de que este es el mismo sentir de muchos que encontrarán en estas páginas un lugar donde conocerse, reconocerse y desarrollarse con miras a su felicidad.

Acerca de ROXANA ORUÉ

Amo las palabras porque amo a los seres humanos y por medio de ellas me siento en intimidad con quienes escriben o quienes me leen. Compartimos nuestros pensamientos, nuestras dudas, nuestros miedos, nuestros modos de mirar, de decir o de sentir. No puedo decir que leí mucho ni que escribí mucho en mi vida pero puedo afirmar que cuando leí o cuando escribí me entregué por entero a esa relación que existe entre escritor y lector. No hubo nada a medias, me vinculé con cada palabra con la misma intensidad con que vivo cada segundo de mi vida.

Publicado el junio 7, 2017 en Sin categoría y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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